¿Qué hacer con las cenizas de nuestro ser querido?

Las formas más habituales de disponer de los restos de un fallecido en España son dos: el enterramiento y la incineración.

En el primer caso, el cuerpo del fallecido/a reposará en un ataúd. En estos casos, los restos se depositarán en el cementerio.

En el caso de la incineración, sus restos serán incinerados y las cenizas resultantes depositadas en una urna que pasará a disposición de sus familiares.

En nuestra funeraria de Valencia somos conscientes de que la incineración es una opción elegida cada vez por más personas. Los seres queridos del fallecido pueden optar por ella bien por decisión propia o cumpliendo con las últimas voluntades de su familiar o amigo.

Sabemos que enfrentarse a la pérdida de un ser querido es una de las situaciones más duras que puede vivir una persona, por lo que nuestra labor principal consiste en encargarnos de todos los procesos y trámites para que se lleve a cabo la despedida final sin que la familia y amigos tengan que preocuparse por los detalles. Por ello, en caso de que la incineración sea la opción elegida, nos encargaremos de todo lo necesario en estos momentos tan duros.

Tras la incineración, las cenizas resultantes estarán a total disposición de sus familiares, quiénes serán libres de decidir qué hacer con ellas.

Llega por tanto el momento de plantearse qué hacer con estos restos.

En algunas ocasiones se puede optar por guardar los restos en una urna creada para tal fin. Estas urnas cuentan con multitud de modelos y diseños, y en nuestra funeraria de Valencia podrá encontrar la que más se adecue a sus gustos.

Esta urna funeraria puede ubicarse en distintos sitios. En algunas ocasiones algún familiar prefiere mantenerla con él/lla, por ejemplo, en su domicilio o en algún lugar que tenga cierto valor sentimental.

En otras ocasiones estas urnas podrán depositarse en el propio cementerio de su localidad. La mayoría de estos disponen ya de espacios específicos para guardar estas urnas funerarias, como así sucede en el caso de los ataúdes.

Pero existen en la actualidad más opciones a la hora de decidir qué hacer con la urna. Una que está ganando más popularidad es la de enterrar las urnas, en espacios específicamente habilitados o con permisos para ello. En este caso se trata de urnas biodegradables para que no haya ningún problema medioambiental. Recomendamos a la familia las ubicaciones disponibles donde podrían llevar a cabo el depósito de los restos.

En cualquier caso, es importante saber que, de decantarse por esta opción, debe hacerse en un espacio en el que se cuenten con los permisos para ello.

Una forma muy bonita y simbólica de rendir tributo a nuestro ser querido es la de enterrar la urna con sus cenizas junto a una semilla o un árbol joven, que crecerá al lado de sus restos.

Esparcir las cenizas del difunto es un acto simbólico que a muchos seres queridos les parece el mejor gesto que tener para decir adiós, pero hay que tener en cuenta que existen una serie de normativas que impiden que esto pueda hacerse en cualquier ubicación.

Tradicionalmente, cuando la familia optaba por esparcir las cenizas, este acto, de carácter sumamente íntimo y simbólico, se llevaba a cabo en algún lugar que tuviera un especial valor para el difunto. De tal forma que era habitual esparcir las cenizas por ejemplo en el mar, montaña o en general cualquier lugar que tuviera una simbología especial.

En la actualidad es muy probable que este prohibido esparcir las cenizas de tu ser querido cuando hablamos de un espacio público.

Con respecto a la legislación estatal y de carácter autonómico no encontramos una legislación que prohíba expresamente esparcir cenizas en lugares públicos. La legislación a este respecto solo alude a las competencias de las funerarias a la hora de manipular este tipo de restos, pero la realidad es que no encontramos más referencias.

Cosa distinta son las ordenanzas municipales. En prácticamente todos los municipios españoles encontraremos ordenanzas que sirvan para la protección medioambiental y la de espacios públicos. Por ello, debemos tener muy presente la legislación específica de la localidad donde queremos esparcir los restos y lo que esta establece para estos casos, ya que podríamos enfrentarnos a multas onerosas en caso de hacerlo en un espacio público no habilitado.

Por todo ello, desde nuestra funeraria de Valencia, le recomendamos que se informen de forma previa sobre la legislación a este respecto en el municipio del que se trate.

En el caso de esparcir las cenizas en el mar en ocasiones es posible solicitar permisos expresos para ello. Casi con toda seguridad eso sí, se pedirán una serie de requisitos como es que la urna sea totalmente biodegradable.

Si tiene alguna duda relativa a esta u otras cuestiones relacionadas, no dude en contactar con nosotros para obtener toda la información que necesita.